Servicios con precio variable: cómo agendarlos «a cotizar»
En corto
En los salones de República Dominicana muchos servicios no tienen precio fijo, pero igual se pueden reservar: lo que se aparta es el tiempo, no el monto. En AgéndateRD se publican con precio 0 y salen como «a cotizar»; el cliente reserva la duración y, al completar la cita, el negocio escribe el importe real, que entra a sus ingresos.
Unas trenzas dependen del largo y del grosor. Un color depende de cuánto producto lleve y de si hay que decolorar antes. Unas extensiones dependen de cuántas se pongan. En todos esos casos el negocio no puede publicar un precio exacto, y lo que suele pasar es que tampoco publica el servicio: el cliente tiene que escribir por WhatsApp para preguntar, esperar respuesta y, entre una cosa y otra, muchas veces termina reservando en otro sitio.
El precio variable no es motivo para dejar el servicio fuera de la agenda. Lo que el cliente necesita para reservar no es el monto exacto: es saber que hay espacio, cuánto dura y más o menos en qué rango se va a mover.
Lo que se reserva es el tiempo, no el precio
Una agenda organiza horas. Si el servicio dura dos horas, lo que hay que apartar son esas dos horas con el profesional que lo hace; el precio se puede definir después, cuando ya se vio el cabello o se sabe qué se usó. Separar las dos cosas es lo que permite publicar el servicio sin comprometerte a una cifra que no conoces.
Para que el cliente no llegue a ciegas, conviene dar una referencia en la descripción del servicio: «desde RD$1,500 según el largo», o «el precio final se confirma en la consulta». Una referencia honesta evita el susto al final y filtra a quien busca algo mucho más barato.
La duración es lo único que no puede ser variable
Si el precio cambia, la duración casi siempre cambia con él, y eso sí rompe la agenda: un servicio que a veces toma una hora y a veces cuatro no se puede reservar con una sola duración. Hay dos salidas razonables:
- Reservar la duración realista más larga, para que nunca te coma la siguiente cita.
- Partirlo en variantes con su propia duración, por ejemplo trenzas cortas, medianas y largas, cada una a cotizar.
Cómo se configura en AgéndateRD
En Configuración, Servicios, el servicio se crea como cualquier otro, con nombre, duración, foto si quieres y descripción. La diferencia es el precio: si lo dejas en 0, el servicio aparece como «A cotizar» en tu lista y en tu página de reservas, y el cliente lo puede reservar igual que los demás. Funciona en todos los planes.
Si cobras depósito al reservar, función del plan Negocios, un servicio a cotizar no tiene un precio sobre el cual sacar el porcentaje, así que se le pone un depósito fijo propio en RD$.
Al completar la cita se pone el precio real
Cuando marcas la cita como completada —desde la lista, desde la agenda con «¿Se presentó? Sí» o desde el detalle de la cita—, el sistema te pregunta «¿Cuánto cobraste por cada servicio?» antes de cerrarla. Escribes el monto de cada servicio a cotizar y listo: entra a tus ingresos, a tus reportes y, si el profesional trabaja a comisión, a lo que le toca.
- Si la cita mezcla servicios de precio fijo con servicios a cotizar, solo te pregunta por los que no tienen precio.
- El profesional también puede poner el importe desde su propio panel, sin esperar al dueño.
- Una vez completada, el precio de la cita queda congelado: si mañana cambias la lista de precios, las citas viejas no se mueven.
Cuándo no conviene «a cotizar»
A cotizar es para lo que de verdad no tiene precio hasta verlo. Si lo usas en servicios que sí tienen precio conocido, el cliente lo lee como falta de transparencia y pregunta igual por WhatsApp, que es justo lo que querías evitar. Y si lo que buscas es no mostrar ningún precio en tu página, esa es otra función: en los planes Pro y Negocios puedes ocultar los precios sin dejar de tenerlos cargados.